Valoració de l´article de Tiana sobre les avaluacions de la qualitat dels sistemes educatius

Descentralización, cultura y tradición política

En las clases del profesor Gairín se aplica lo que decía Dewey: aprender empieza con preguntas.

Siguen el modelo preguntas/reflexión/debate/conocimiento, un modelo opuesto al tradicional: contenidos/debate/reflexión/preguntas/conocimiento. Ayer la pregunta se planteaba contextualizada en forma  juego de simulación. Después de leer el libro de Gairín, J., La descentralización educativa, ¿una solución o un problema? (ed. Cispraxis, Barcelona, 2005) teníamos que contestar al conseller Maragall en calidad de  técnicos asesores a la pregunta: ¿es mejor centralizar o descentralizar? por qué?.

Descentralización

Descentralización

No puede afirmarse que  centralización o descentralización sean determinantes para la cualidad. Porque de los estudios comparados (García Garrido) se infiere que la calidad no mejora cuando  los descentralizados provienen (y mantienen) estructuras centralizadas. O cuando se aplican políticas de desconcentración (=se descentralizan tareas pero no poder). En cambio sí mejora la calidad cuando se establecen sólidas  estructuras de diálogo entre gobierno central y territorios (Austria y los países escandinavos).

Países altamente centralizados como  Francia mantienen buenos índices de calidad, mientras que  países descentralizados como Portugal, España o Grecia no consiguen situarse. Y al revés. Encontramos países centralizados con índices bajos (excolonias) y descentralizados con índices altos (Austria, países escandinavos).

En cambio sí existen diferencias significativas entre sistemas regionalizados (anglosajones) y los demás. Los regionalizados se definen por provenir de una tradición descentralizada en origen (lo cual permite la coexistencia de estructuras locales, autonómicas y estatales) que se sostiene, como dijo el profesor Gairín,  por una fuerte tradición democrática que proviene de  una ètica calvinista que alimenta altos niveles de cohesión social.

La historia y la tradición política son determinantes en la decisión. La centralización se impone o bien para defender una proyecto político de país (democrático como Francia, donde los ciudadanos estan aferrados a la idea de país o impuesto como China, pasíses árabes y excomunistas).  En los países donde no existe una larga historia democrática, se tienden a aplicar sistemas centralizados (ex colonias), que facilitan la implantación de una rápida escolarización, campañas de analfabetismo, formación de cuadros dirigentes, etc…

Ahí es donde interviene otro factor clave para Catalunya: ¿qué idea de país queremos compartir? ¿creemos en una cultura común, un destino compartido en un mundo globalizado? ¿o pensamos que las culturas son internamente heterogéneas -Gimeno Sacristán- y que las diferencias culturales no deben esconder la común identidad humana (Morin)? ¿modelo asimilacionista como el francés o modelo multicultural como el canadiense? ¿o un modelo  propio intercultural?.cultura identitat_ Guida

Tomando en cuenta estas consideracions, la mejor opción para Catalunya sería descentralizar con las siguientes condiciones:

  • Concretando medidas psicopedagógicas (Gairín, Subirana, Gimeno Sacristán, Josep Maria Bas) en cuatro áreas (Gairín): diseño curricular, diseño organizativo, desarrollo profesional y desarrollo comunitario.
  • Creando estructuras de diálogo entre gobierno central, autonómico y local.
  • Manteniendo las medidas que permiten articular la acción de los centros educativos con la de las organizaciones del entorno (PEE interculturales) para mantener la cohesión comunitaria y el capital social, aprovechando la tradición catalana en planes educativos de ciudad y las redes locales transversales (J. Subirats)
  • Situando las propuestas en un marco global de equidad que contemplara medidas transversales y complementarias: políticas laborales, medidas compensatorias interterritoriales.
  • Asegurando la financiación derivada del desplegamiento del Estatut, actualmente encallado en el Tribunal Constitucional.

La descentralización educativa