La nave de los locos

Stultifera navis

La nave de los locos es un símbolo medieval que expone la idea de navegación como finalidad en sí, es decir, contraria al concepto de tránsito y evolución. Por eso suele representarse con una mujer desnuda, una copa de vino y otras alegorías de los placeres terrenos.

Cirlot, J.E. (1997): Diccionario de símbolos, Siruela.

La nave de los locos gira en torno a una pregunta: ¿Por qué navegar?, ¿hay algo que buscar?, ¿tenemos puerto, una meta? . Si hay meta hay camino. Si no hay meta, estela y redes.

En el mundo medieval la opinión era que claro que sí… habemus portum,  un portum tan puro que ni estaba en este mundo – tan transcendente como las ideas de Platón (ver artículo de la Reverenda)-. Entonces lo importante no era navegar, sino llegar a un lugar donde las Ideas son claras y distintas.

De ahí la imagen del cazador, símbolo del buscador que no alcanza el conocimiento porque busca y busca en una espiral donde  la repetición y la persecución de lo transitorio enloquecen el corazón del hombre (Lao-Tsé, en Cirlot, 1997), y que Pío Baroja relata así: la tradición vasca Abade chacurra (=los perros del abad) cuenta que un abad muy aficionado a la caza se hallaba meditando mientras una liebre pasó por ahí. Los perros del abad, al sentirla, salieron tras ella, y tras ellos el abad, abandonando el templo y quedando condenado a una incesante carrera.

Pero nosotros los locos vemos la cosa al revés.   Pensamos que  el conocimiento no se caza porque no hay un puerto sino muchas playas. Nos interesa más navegar que llegar, errar que establecernos,  escuchar que largar…. (perdón, no quiero parecer Paulo Coelho). Twittear que pontificar.

No vemos la realidad (las aulas, la mente, el entusiasmo….) como un mecanismo predecible y controlable, sino como una red orgánica , donde lo fundamental son las relaciones[1].

Por ello consideramos provisional no sólo la vida, sinó el conocimiento. Nunca adquirido para siempre,  ligado a otros twitteos…. en alerta para no llegar, para no asentarnos,  como dice Steve Jobs.

Parecemos locos porque en nuestro mundo, las escuelas, prevalece todavía la   visión de las metas, la programación por objetivos por encima del entusiasmo. Porque defendemos el tacto frente a la táctica (Van Manen), el kairós sobre el kronos (Mèlich). El camino y no el puerto. El despliegue individual del talento frente a la obediencia.  Èste es nuestro sueño y por ello nos ven como locos…..


[1] Senge, P. (2006) Escuelas que aprenden, Norma editorial:  (pàg 65), La realidad es una estructura de relaciones que se manifiesta como una mano. Nuestra mano se está reemplazando continuamente a sí misma a medida que mueren las células  y van naciendo otras nuevas (…) Cada día tenemos un páncreas totalmente nuevo.

También Robinson, K (2009): El elemento, Grijalbo, (pàg 328):  Las organizaciones humanas no son como mecanismos; están formadas por personas con vida que se rigen por sentimientos, principios y relaciones. Los organigramas no captan cómo se siente la organización ni cómo funciona en realidad.

O el mismo Lévinas, cuando decía que el otro no puede conocerse como se conoce un objeto. El otro sólo puede desvelarse.

Anuncis

La trama de la vida (Capra)

Fernando Santamaría. Sobre la teoria del caos i l´educació.

La vida surgió por si misma, dice Capra, porque siguiendo los principios de la teoría del caos, aparecen en él sistemas complejos (puntualización mía: hay que tener cuidado ya que la Teoría del Caos y la Teoría de la Complejidad son dos vías científicas distintas. Hay un mapa por ahí circulando que lo explica bien) cuyas propiedades superan a la suma de las propiedades de sus partes, de manera que esos sistemas complejos, analizados de forma global, presentan saltos cualitativos no lineales. Hemos de acudir al pensamiento sistémico: sus propiedades no pueden entenderse a partir de las propiedades de sus componentes, sino como pripiedades sistémicas, del conjunto, propiedades que emergen de las relaciones organizativas entre ellos y su entorno. Se trata (como si fuera) una red con propiedades emergentes e imprevistas, contextuales y cambiantes. Vivas

La societat del coneixement i el canvi organitzacional

Es imposible que un ser finito, aunque sea extraordinariamente perspicaz y esté tremendamente capacitado, pueda hacerse una idea precisa de lo que realmente quiere.

Kant, I., Fundamentación para una metafísica de las costumbres, Alianza editorial, Madrid 2002.

La classe d´avui m´ha deixat el cap ple de preguntes. Ha vingut un jove (Jonathan Sánchez) a explicar la Teoria de la Complexitat i ha vingut a dir el que ja deia Kant el 1783 i llavors reprendria Sartre  els anys 60. Que estem condemnats a decidir sense saber-ne. Ha dit que havíem de gestionar la contingència. Podem? Si hem estat llançats al món (Heidegger), si  els éssers humans som éssers començats que no coneixem ni l´inici ni el final de la pel·lícula que creiem protagonitzar…. si ser contingent és estar fermats al misteri… podem?.

Segons Peter Senge la realitat no es conceb avui ja  com una màquina que es pot entendre des de fòra, preveure i planficar,  sinó com un sistema de relacions. En aquest vídeo Kevin Kelly sobre el món que ve compara internet (la major màquina que mai ha existit) a un organisme viu (encara sense consciència):

Pens que els reptes pendents de les  societats multiidentitàries  són:

  • La fragilitat democràtica.
  • La dificultat per construir la identitat (la liquiditat de què parla Bauman).
  • El perill de l´augment de la desigualtat social, que arrela en l’escletxa digital (Castells).

I la pregunta que em bull és:  com afrontar la complexitat des de l’escola?.

  • Presentant els continguts de forma global, tot superant la separació disciplinar que resta capacitat d´analitzar els problemes en la seva complexitat. (Morin)
  • Ensenyant a reconèixer als alumnes l’error i la il·lusió que s´amaga darrera el coneixement (Morin). Les múltiples perspectives per analitzar una situació. A aprendre a argumentar, justificar i pensar.
  • Però també afrontar la incertesa de l´acció que porta a la desmobilització.
  • Construint una ètica compartida a l´aula.
  • Gestionant el coneixement a través d´una organització oberta del temps i l’espai.  Coneixement distribuït i compartit.

Edgar Morin diu que en la escuela se tendría que enseñar a afrontar los riesgos, lo inesperado, lo incierto…. Es necesario aprender a navegar en un océano de incertidumbres a través de archipiélagos de certeza.

Sobre la impredicibilitat (Kant, 1783)

Es imposible que un ser finito, aunque sea extraordinariamente perspicaz y esté tremendamente capacitado, pueda hacerse una idea precisa de lo que realmente quiere.

Kant, I., Fundamentación para una metafísica de las costumbres, Alianza editorial, Madrid 2002.